Gusano de la cera (Galleria mellonella)

El gusano de la cera,  galleria mellonella, es una larva que se alimenta de cera de abeja y miel, lo que le aporta un sabor suave y ligeramente dulce. Un dulce tentempié para los entomófagos más golosos.

Gusano de la cera, el enemigo de las colmenas

El gusano de la cera o gusano de miel son las larvas de la polilla de la cera y son la pesadilla de todo apicultor. Se han extendido por la mayoría de continentes siguiendo a las abejas melíferas y atacando a las colmenas débiles, sus larvas u orugas pueden atravesar una colmena con mucha facilidad. Devoran la cera de las colmenas e incluso las crisálidas de las abejas, causando estragos y finalmente matando a la colmena.

Algunos apicultores se han adaptado, dándose cuenta de que una infestación de gusano de la cera puede tener beneficios inesperados. Criar las larvas para que se reproduzcan significa que tienes un suministro interminable de alimento. Son fáciles de criar en casa.

Cómo comer gusano de la cera

Son increíblemente útiles como alimento para mascotas, también son especialmente ricos para la alimentación de los humanos.

Son muy sabrosos y tienen un sabor dulce que proviene de la miel y la cera de abeja de la que se alimentan. Incluso en cautiverio, su dieta es salvado y miel, así que no tienen que estar en la colmena para ser una delicia dulce.

Cuando son asados o salteados adquieren un gusto entre piñones y setas enoki con un toque graso. Son delicados, tiernos y muy suculentos.

Se pueden freír, al introducir las larvas en el aceite caliente,  inmediatamente se hinchan, se alargan y finalmente explotan. El resultado es algo parecido a una palomita e maíz. Fritos son especialmente recomendados como snack.

Las orugas y larvas, son vistas cada vez más como un insecto conveniente para reproducirse con fines alimenticios. No vuelan, son fáciles de congelar en lotes y son realmente adaptables para su uso en recetas dulces y saladas. La idea de un suministro de alimento barato, sostenible y rico en proteínas es muy atractiva para muchos.

Mientras que los gusanos de la harina son más utilizados en recetas saladas los gusanos de la cera se adaptan mejor en recetas dulces.

Como criar gusanos de la cera

La cría de lombrices de la cera se realiza generalmente para proporcionar alimento para animales o cebo para peces. Se suministran a modo de pequeños caprichos a reptiles. Sin embargo, a medida que la idea de comer insectos se va extendiendo, las lombrices de cera se hacen cada vez más populares.

Criar gusanos de la cera es muy fácil, no tanto como los gusanos de la harina, pero es algo que podrás realizar sin mucha complicación en tu casa.

Necesitas: 

  • Gusanos de la cera vivos
  • Dos recipientes de material resistentes, los gusanos de la cera pueden comer tela, cartón, plástico blando, etc. Es recomendable utilizar recipientes de vidrio, metal o plástico duro.
  • Salvado de trigo, para hacer el sustrato.
  • La miel será el alimento de las larvas.
  • Cera de abejas. Aunque es opcional, a los gusanos de la cera les encanta.

Instrucciones: 

  1. Mide la cantidad de salvado para hacer una cama de unos tres centímetros dentro del recipiente.
  2. Mezcla el salvado con la miel en un bol, añádelo poco a poco y vete mezclándolo. El resultado tiene que quedar suelto, un poco húmedo y no pringoso para que los gusanos puedan moverse libremente. Si queda demasiado húmedo déjalo secar un poco antes de utilizarlo.
  3. Añade la mezcla en el recipiente dónde vas a criar a las larvas.
  4. Añade unos trozos de cera.
  5. Cúbrelos con una tapa transpirable, por ejemplo una tapa hecha de malla de metal, las larvas son escaladoras y se podrían escapar.
  6. Déjalos en un lugar oscuro pero bien ventilado, para evitar la contaminación por ácaros.
  7. Las orugas realizarán su ciclo de vida, se alimentaran, irán engordando, formaran una crisálida y de ahí saldrá la polilla que se apareará y pondrá huevos y morirá.
  8. Cuando en el recipiente solo haya seda y excrementos será el momento de añadir más sustrato. Si las larvas se quedan sin alimento se comerán sus excrementos y su color se oscurecerá. Esas larvas no te las comas.
  9. Consume parte de los gusanos, pero deja algunos para reproducirse.
  10. Puedes separar las pupas en otro recipiente para controlar la reproducción.

El gusano de la cera puede comer plástico

Cada año se producen 300 millones de toneladas de plástico en el mundo, gran parte del cual resiste la degradación y termina contaminando todos los rincones del planeta. Un equipo de científicos europeos puede haber encontrado una solución única al problema del plástico. Descubrieron que un insecto común (el gusano de la cera) puede masticar agujeros considerables en una bolsa de plástico en 40 minutos.

El descubrimiento fue liderado por Federica Bertocchini, bióloga del desarrollo de la Universidad de Cantabria, España. Se dió cuenta, por casualidad, cuando limpió sus colmenas, quitó algunos gusanos de cera (Galleria mellonella) que vivían en la colmena y los colocó en una bolsa de plástico vieja. Sin embargo, cuando fue a tirar la bolsa, una hora más tarde, descubrió pequeños agujeros en la parte de la bolsa donde estaban las larvas.

Estas larvas se alimentan de cera de abejas, la cera es un polímero, igual que el plástico. Un polímero consiste en una larga cadena de átomos de carbono unidos entre sí, con otros átomos que se ramifican de los lados de la cadena. Tanto la cera como el polietileno de la bolsa de plástico de Bertocchini tenían una espina dorsal de carbono similar.

«Dado que comen cera, es posible que hayan desarrollado una molécula para descomponerla, y esa molécula también podría funcionar en el plástico», señaló Bertocchini.

El equipo de investigación, probó a poner gusanos recién fallecidos al plástico y esperaron. Descubrieron que las larvas en descomposición también podían degradar el plástico, lo cual demuestra que una enzima en las lombrices o en las bacterias que viven en sus cuerpos podía disolver el plástico.

Esa enzima convirtió el polietileno en etilenglicol, un químico comúnmente usado en anticongelantes. Bertocchini espera identificar las enzimas precisas que descomponen el polietileno en trabajos futuros.