Caracol romano (helix pomatia)

Los caracoles están tan alejados del mundo de los insectos que están en un sistema solar taxonómico diferente, el de los Gastropodos.

Pero he incluido la hermosa Helix pomatia porque si eres lo suficientemente valiente para la entomofagia, es posible que ya te hayas animado a probar los caracoles.

Características del caracol romano

Estos caracoles alcanzan una velocidad máxima de alrededor de 1,3 cm/segundo y ponen huevos sorprendentemente grandes (que pueden comerse como «caviar de caracol») que eclosionan después de tres o cuatro semanas dando lugar a pequeños caracoles diminutos y translúcidos con cáscaras suaves.

El caracol romano es común en gran parte de Europa, no deben ser recolectados o matados en el medio silvestre en Inglaterra, donde son una especie protegida, sino que pueden ser cultivados.

Como todos los caracoles terrestres tienen cuatro tentáculos en la cabeza; los dos más largos tienen ojos muy simples y los cuatro están cubiertos de papilas gustativas. Los tentáculos tienen una maravillosa habilidad para retraerse, volviéndose del revés como un guante de goma para protegerse.

Cualquier caracol es comestible si se toman algunas precauciones. El lodo que crean ralentiza la velocidad de pérdida de humedad del caracol, pero no debe impedir que se acumulen. Por cierto, el limo de las babosas es mucho más espeso, lo que hace imposible transformarlo en un bocado decente.

Sabor de los caracoles

Los caracoles proporcionan un interior sólido    de proteínas jugosas similar a un mejillón demasiado cocido con un sabor más terroso. Cocinados largos y lentos los deja suficientemente tiernas, pero tenga cuidado – un hervor más corto le dejará con una textura gomosa desagradable.

Hábitat y ubicación

Recolectados y consumidos en toda Europa, especialmente en Francia, donde se consumen anualmente 700 millones de ellos, cocinados en multitud de recetas regionales. Recuerda: es ilegal atraparlos o matarlos en Inglaterra.

En el sur y levante de España es muy común consumirlos guisados en una salsa picante. Las familias salen al atardecer a recolectar caracoles, aunque poco a poco se está restringiendo y controlando la recolección de caracoles en algunas zonas por su descenso poblacional.

Aun así los caracoles, están muy extendidos en zonas húmedas como jardines jardines, canales, ríos, bosques, campo abierto.

También existen especies de caracoles que viven en hábitats más secos, incluso en regiones semidesérticas estos son más pequeños y menos carnosos a diferencia del caracol romano.

 

Peligros

Los caracoles deben ser purgados antes de comer para eliminar cualquier toxina. Al igual que con las moscas, no sabes dónde han estado, así que ten cuidado.

Como cocinar y preparar los caracoles romanos

Manténlos en una caja durante una semana más o menos, alimentados con ensalada fresca o vegetales. Retira los alimentos durante los últimos dos o tres días y luego hiérvelos durante unas dos horas hasta que estén tiernos. Mantequilla de ajo y perejil opcional.