Ácaro de la harina (acarus siro)

Los ácaros de la harina o acarus siro son difíciles de ver a simple vista, estas pequeñas bestias queseras miden entre 0,33 y 0,66 mm y se introducen intencionadamente en algunos quesos para desarrollar su sabor y su aspecto. Estos ácaros se alimentan del propio queso o de los hongos que se desarrollan en los productos lácteos.

Acarus siro en los quesos

Vista desde microscopio del acarus siroEl queso Mimolette y algunos quesos de la región del Cantal, ambos en Francia, utilizan este ácaro en su elaboración.

En los mercados franceses y en concreto en la región de Languedoc, en el mercado de Gignac, puedes encontrar, entre otros, este tipo de quesos donde se pueden apreciar los ácaros en su superficie o como han dejado carcomida su corteza.

Se alimentan de la corteza, causando un daño que deja una textura interesante, aumenta el picor y la apariencia de maduración, importante característica comercial en los quesos. También son muy conocidos los denominados quesos «apestosos» en los cuales también se infectan por el hombre intencionadamente.

Curiosamente, el queso alemán Milbenkäse utiliza un tipo diferente de ácaro llamado Tyrophagus casei.

Aunque son de vital importancia por su acción en estos tipos de quesos por las características y matices que aportan, son una terrible plaga en la harina y el grano, causando a los agricultores una multitud de males en las cosechas.

Sabor del acarus siro

Queso frances Cantal Es imposible saber a qué saben los ácaros porque son muy pequeños, pero los quesos en los que viven se vuelven picantes y embriagadores.

Habitat

Son una plaga en todo el mundo, pero en el queso se utilizan principalmente en Francia.

Peligros por tomar quesos con acarus siro

Ninguno si se prueban y se consumen con moderación. Hay que acostumbrar a nuestros intestinos a comer este tipo de quesos, si se abusa puedes tener inflamación intestinal, diarrea o algún tipo de manifestación alérgica.

Cómo cocinarlos

Si los encuentras en tu queso, regocíjate. Has comprado un buen trozo de leche que se ha hecho con amor. Los ácaros no necesitan ser retirados y puedes comerlos sin problema.